Yo no soy una inmigrante normal.No doy pena.
No llegué en patera.
Ni crucé un desierto o un río para mojarme hasta llegar aquí...
Nunca estuve deshidratada.
Ni con inanición.
No vendí mi cuerpo por droga.
Ni tuve enfermedades horribles...
Yo llegué en avión, una de las veces, incluso en primera clase.
Vine, invitada, a una de las mejores universidades de un país que después se convirtió en mi casa.
Mi intención nunca fue quedarme, pero así se dieron las cosas...
Pero en esta oficina, todo es gris y todos somos inmigrantes.
Puedes venir de donde sea, o como sea.
Puedes ser blanco, negro, gris o verde.
Pero en el INM eres inmigrante.
Punto.
Tomo mi turno y me faltan 22 para mis 10 minutos de gloria.
El tiempo pasa inversamente proporcional a la rapidez con la que cambian los números.
Calculando, me quedan dos horas para salir de aquí.
Con suerte, informada.
Con suerte, me tratarán bien.
Para colmo en la sala hay una española, una de las de verdad, recién llegada.
La imitación falsa de una de las hijas de Isabel Preisler se hace la española.
La muy española.
No se pueden decir tantas palabras con C en la misma frase.
Faltan 18 turnos...
Habla en alto de España y se le llena la boca.
Lo bien que se está en España.
La calidad de vida que hay.
No menciona nada de las oportunidades.
Ni del trabajo.
Claro, porque de eso allí no tenemos.
15 turnos...
Vete... hazte un favor y vete de esta oficina.
Hazme un favor y vete de México.
Y de paso, por favor, me regalas tu turno.
11 turnos.
6 ventanillas.
2 de información.
Y una hija de puta en la sala.
Bueno, dos.
9 turnos y traen el almuerzo al personal.
Huele a tortas.
Si paran a almorzar me voy a encabronar.
Mucho.
Más.
2 turnos y la oficina se para.
Abandonan su puesto de trabajo las 2 de información.
Definitivamente están probando mi paciencia.
Es momento de pensar en yoga.
O de cagarme en el padre de alguien.
Pensaré en yoga.
Por fin se mueve todo.
Mi turno.
Y rectifico, éramos tres hijas de puta.
La de información tiene ganas de encabronarme.
De mentarme la madre.
De todo.
Menos de informarme.
Me dice que vaya a relaciones exteriores.
Y que busque en la web.
Señora, llevo dos horas esperando.
Ya leí la web.
¿Me daría más información?
Por favor.
La web está muy clara.
Sí, y usted es la tercera mosqueperra.
Pero quiero información.
En esta hoja se explica todo.
No tengo toda la mañana.
Ni yo señora.
Ni yo.
Siguiente turno.
No me importa que seas verde.
Gris.
Negra.
Blanca.
Que llegases como llegases.
Recuerda que sólo eres una inmigrante.
Y esto es el INM.